El sector de alquileres de corta duración en España enfrenta cambios significativos con la entrada en vigor del Real Decreto 1312/2024, diseñado para regular un mercado en rápido crecimiento y abordar problemas relacionados con el acceso a la vivienda. Esta normativa, efectiva desde el 2 de enero de 2025 y con disposiciones aplicables a partir del 1 de julio del mismo año, establece nuevas obligaciones para anfitriones y plataformas digitales. Aquí exploramos los aspectos más relevantes del marco normativo y sus implicaciones.
Registro obligatorio
El decreto introduce un sistema de registro único para los alquileres de corta duración, aplicable tanto a plataformas en línea como a anfitriones. Estos últimos se definen como personas físicas o jurídicas que ofrecen alojamiento temporal, ya sea con fines turísticos o no. Los contratos incluidos en esta categoría abarcan:
- Arrendamientos temporales regulados por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).
- Viviendas turísticas y alquileres de habitaciones, siempre que se destinen a usos no permanentes.
Quedan excluidos alojamientos como hoteles, apartahoteles, campings y similares.
Para operar, cada unidad debe contar con un Número de Registro, que debe figurar en los anuncios publicados en las plataformas digitales. Sin este número, no será posible ofrecer el alojamiento, lo que garantiza el cumplimiento normativo y facilita la inspección.
Procedimiento de registro
El trámite para obtener el Número de Registro puede realizarse de forma electrónica o presencial. La asignación del número es automática e inmediata tras la verificación documental por parte del registrador. Además, el proceso asegura que no existan restricciones legales o comunitarias para su aprobación.
Obligaciones adicionales para plataformas y anfitriones
El decreto exige la presentación de un modelo informativo anual, aprobado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Este informe deberá incluir detalles sobre los arrendamientos realizados y su finalidad, respetando la privacidad mediante datos anonimizados.
Por otro lado, se establece la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos, un sistema que agiliza la comunicación entre plataformas, administraciones públicas y el Instituto Nacional de Estadística. Este sistema permite un monitoreo constante de las altas y bajas de registros, garantizando una supervisión eficaz.
Impacto en el sector
La regulación busca equilibrar el mercado, promoviendo la transparencia y el cumplimiento normativo mientras protege el acceso a la vivienda. Sin embargo, estas obligaciones podrían representar un desafío para pequeños propietarios y anfitriones no profesionales, quienes deberán adaptarse rápidamente a los nuevos requisitos.
En términos de supervisión, las administraciones locales y autonómicas tendrán un papel clave para garantizar que las propiedades cumplan con las disposiciones establecidas.