Desde el año 2019, venimos sufriendo un goteo normativo insaciable que ha impuesto nuevas obligaciones en materia laboral a las empresas de nuestro país. El registro diario de la jornada, los Planes de Igualdad en las empresas que empleen a 50 trabajadores o más, la auditoría retributiva o, en su caso, el registro salarial, los acuerdos individuales de trabajo a distancia, entre otros, son algunos ejemplos de este nuevo acervo de obligaciones que las empresas se han visto en la necesidad de atender en los últimos años.


