La CNMC endurece multas a empresas y directivos en contratación pública, en un contexto en el que ha aprobado nuevas indicaciones para el cálculo de sanciones que marcan un cambio relevante en su política sancionadora
El nuevo marco introduce un elemento clave: el refuerzo del efecto disuasorio. A partir de ahora, la CNMC no solo podrá ajustar las multas a la baja, sino también incrementarlas cuando considere que no son suficientes para evitar que la infracción resulte rentable, especialmente en empresas de mayor tamaño
Este cambio tendrá un impacto directo tanto en compañías como en directivos, cuya responsabilidad individual gana peso dentro del sistema. Además, las infracciones relacionadas con licitaciones públicas recibirán un tratamiento más severo, consolidando una tendencia ya presente en la actuación reciente del regulador.
En este contexto, Diego Crespo, socio del área de Competencia y Derecho de la Unión Europea de Marimón Abogados, destaca que la principal novedad es la incorporación expresa del criterio de disuasión junto al de proporcionalidad, lo que permitirá modular las sanciones tanto al alza como a la baja en función de su eficacia real.
El nuevo enfoque introduce mayor flexibilidad en el cálculo de las multas, pero también reduce la previsibilidad para las empresas, que deberán reforzar sus políticas de cumplimiento ante un escenario más exigente.
En definitiva, la CNMC endurece multas a empresas y directivos en contratación pública, consolidando un modelo más estricto en el que el objetivo principal es reforzar el efecto disuasorio de las sanciones.
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